sábado, 6 de octubre de 2012

Cayó el mayor clonador de tarjetas de Perú

Cayó el mayor clonador de tarjetas de Perú: vivía con lujos y excentricidades

Jaime Salomón Villalobos (52) era cabecilla de una red internacional y fue capturado en un grifo de Chorrillos. En la exclusiva residencia del hampón se hallaron tarjetas de bancos nacionales y extranjeros.


Reducido en el piso terminó Jaime Augusto Salomón Villalobos (52), conocido como el ‘Tío Jimmy’, sindicado por la Policía como el cabecilla de una red internacional de clonadores de tarjetas de crédito. El delincuente fue capturado en un grifo del distrito de Chorrillos, cuando se preparaba para cometer una nueva estafa.
La División de Delitos de la comisaría de Miraflores intervino la residencia de Salomón, en la exclusiva zona de La Encantada de Villa, en Chorrillos, donde se halló una gran cantidad de tarjetas clonadas de bancos nacionales y extranjeros y documentos de identidad falsificados.
Asimismo, los agentes hallaron una máquina que se presume era utilizada para darle los últimos retoques a la tarjetas y una caja fuerte que contenía tres kilos de marihuana, informóPrimera noticia.
También se intervino a Martín Ríos Ramos (28) y a una colombiana, identificada como Eliana Velez Gallegos, quien vivía en una de las habitaciones de la amplia casa, que tenía piscina, sala de juegos y otro lujos y excentricidades.
Según información policial, el ‘Tío Jimmy’ colocaba un lector en los cajeros automáticos con los que obtenía la información confidencial de sus víctimas. Luego de clonar una tarjeta, este hacía compras en grifos, supermercados y transfería el dinero, vaciando las cuentas de sus víctimas.
El estafador permanece recluido en la comisaría de Miraflores, a la espera de que se ordene su reclusión en un penal para que siga en prisión juicio en su contra.


¿Cómo elegir el ERP adecuado para su empresa?

La selección de una solución ERP es una decisión crucial en cualquier organización. Contratar un buen proveedor puede disparar enormemente la eficiencia. Pero una mala elección puede resultar extremadamente costosa en tiempo y dinero. Veamos algunas pautas para orientar el difícil proceso de selección...

Por Daniel M. Aisemberg

La elección de una solución de Enterprise Resource Planning es una decisión crucial para cualquier organización. En efecto, de la calidad del software dependerá, en gran medida, la eficiencia que podrá alcanzar la empresa en sus operaciones.

También es necesario considerar que, una vez tomada la decisión, la compañía quedará vinculada por muchos años a los servicios de soporte del proveedor.

Pero, ¿cómo decidir la contratación en un mercado que ofrece múltiples soluciones de ERP? ¿Cómo definir el proveedor que responde mejor a las necesidades de la organización?

Elegir la solución correcta puede ser una tarea titánica. No obstante, el siguiente proceso en cinco pasos puede ahorrar muchísimo tiempo y maximizar las probabilidades de elegir el sistema apropiado.

Primer paso: listar procesos y requerimientos críticos


Muchos proyectos de implementación de ERP fracasan porque, al comenzar las tareas, la organización no tenía claramente definidos sus procesos clave y los requerimientos para dar solución a cada uno de ellos.

Así, el primer paso de la selección radica en documentar detalladamente los requerimientos críticos que debería cumplir el ERP. Si la empresa no conoce sus necesidades, ¿cómo podrá determinar cuál es la solución más adecuada?

Segundo paso: construir una lista de posibles proveedores

En el mercado, distintos proveedores ofrecen diversas soluciones de ERP, cada una con sus propias funcionalidades, fortalezas y debilidades. En este marco, evaluar uno por uno puede ser una tarea de nunca acabar.

Pero, ¿cómo saber en qué proveedores focalizarse? ¿Cuáles son, en principio, los que más se ajustan a las necesidades de la compañía?

Existen algunas herramientas que, cruzando la información de un proyecto en términos de procesos, funcionalidades, tamaño de la empresa, inversión prevista y otros parámetros brinda un listado reducido con los proveedores que mejor se ajustan a las necesidades de la organización.

Ahora bien, en este punto, usted ya cuenta con un pequeño listado de potenciales proveedores. ¿Cómo obtener información para orientar el proceso de selección?

En primer lugar, es necesario pedir referencias. Una alternativa es acordar con el proveedor la visita a algún cliente con características similares a su empresa por el mercado en el actúan, por cantidad de empleados o por la problemática a resolver.

Gracias a estas referencias, usted sabrá qué esperar de cada proveedor.

Además del proveedor de software, es importante evaluar a la empresa implementadora. En general, las causas de insatisfacción radican más en el implementador que en el proveedor del ERP.

Tercer paso: analizar fortalezas y debilidades de cada propuesta


Las fortalezas y debilidades de las distintas ofertas pueden separarse en diferentes componentes de medición, y cada uno en distintos sub conceptos que brindan información clave para tomar la decisión:

1) Empresa proveedora del software

¿Cuál es la antigüedad del proveedor en el mercado?

¿Cuál es su grado de compromiso con sus clientes?

¿Cuántos clientes tiene el proveedor en la misma industria?

2) Empresa implementadora

¿Cuántas implementaciones ha realizado?

¿Cuál es su relación con el proveedor del software?

¿Cuántos clientes tiene en la misma industria?

3) Costo total del proyecto

¿Cuál es el costo del hardware para poner en marcha el software?

¿Cuánto cuesta la infraestructura de soporte al proyecto?

¿Cuál es el costo de las licencias?

¿Cuál es el costo interno de implementación? ¿Cuál es el costo externo?

¿Cuánto cuesta la capacitación necesaria para que los empleados utilicen el sistema?

¿Cuál es el costo del servicio de soporte?

Esta lista no es exhaustiva. Sólo brinda un ejemplo de los factores que deben considerarse.

Cuarto paso: determinar la mejor solución


La selección de un ERP no es un proyecto de tecnología, es decir, no es una decisión que corresponda únicamente al director de sistemas.

Para identificar la solución más adecuada, el equipo del proyecto de selección debe estar formado por representantes calificados de cada una de las áreas de negocio.

Incluso, para minimizar los riesgos de fracaso, cada integrante debería estar vinculado a algún tipo de medición relacionada con el proyecto. El líder del equipo, por su parte, también debería relacionarse a algún tipo de resultado.

Generalmente en la instancia final de selección se cuenta con una terna de posibles proveedores, ordenados de acuerdo a los criterios que previamente acordó el equipo del proyecto de selección.

La mejor opción debería ser el primero de la lista. El segundo es la opción alternativa en caso que no se llegue a un acuerdo con el primero.

Quinto paso: negociar y contratar


Antes de sentarse a negociar con el proveedor elegido, es bueno establecer una serie de metas deseadas.

Desafortunadamente, en muchas organizaciones, la única meta es obtener el precio más bajo posible. Así, las negociaciones se convierten en un tira y afloje donde se discute cada centavo del precio.

Si bien esta actitud pudiera parecer un ahorro en el corto plazo, tarde o temprano, la empresa acabará pagando por su excesivo énfasis en los costos. Concentrarse en la discusión del precio generalmente deriva una merma en la cantidad y/o calidad de los servicios.

Dado que la relación con el proveedor durará muchos años, lo mejor es contar con una estrategia de negociación que considere que ambas partes deben salir beneficiadas con el acuerdo.

En definitiva, seleccionar un ERP es una decisión crítica que afectará la competitividad futura de la organización. Una mala decisión puede ser tremendamente costosa. Si bien resulta imposible erradicar completamente la incertidumbre, este sencillo esquema de cinco pasos brinda un marco de análisis para seleccionar el sistema que responda mejor a las necesidades de la organización.


Fuente: http://www.materiabiz.com


Introducción al Business Process Management (BPM)


En los últimos años, la necesidad de alinear la estrategia con la operación del negocio y el desarrollo de la tecnología de información, ha generado nuevas formas de gestionar los procesos en las organizaciones. Business Process Management (BPM) aumenta la eficiencia del negocio y genera las ventajas competitivas que exige el mercado.

En épocas pasadas, las actividades de la empresa no se percibieron como conjuntos de acciones relacionadas por principios de causalidad, en los que el resultado final era la consecuencia de la articulación de un conjunto de actividades. Estos procesos fueron vistos como prácticas dentro de áreas funcionales que no despertaron mayor interés por ser automatizados.

Los procesos constituyen el foco y la unidad primaria de iniciativas de automatización e integración de información, necesarios para responder ágilmente a los cambios exigidos por la dinámica del mercado. La gestión de procesos de negocio en estas condiciones ha dado origen a una nueva etapa en la gestión de procesos denominada Business Process Management (BPM).

BPM puede definirse como una metodología empresarial cuyo objetivo es mejorar la eficiencia a través de la gestión sistemática de los procesos de negocio, que se deben modelar, automatizar, integrar, monitorizar y optimizar de forma continua. BPM constituye una de las tendencias en gestión, que permite de manera deliberada y colaborativa manejar sistemáticamente todos los procesos de negocio de una empresa.

Los procesos de negocio son comúnmente encontrados en las organizaciones y de manera transversal en las mismas. Existen muchos tipos de procesos de negocio. Fundamentalmente, los procesos de negocio son privados o públicos. Los procesos de negocio privados son aquellos internos a la empresa y pueden estar a nivel estratégico, gerencial, u operacional. Los procesos de negocio públicos involucran a las organizaciones externas, por ejemplo envío de bienes, solicitud de materiales, etc.

Desde un punto de vista del más alto nivel, existen dos perspectivas principales de los procesos de negocio: la perspectiva de nivel y la perspectiva de las competencias principales.

La perspectiva de nivel clasifica los procesos de negocio en niveles similares a los de los gráficos de organización tradicionales. En esta perspectiva se definen tres niveles de actividades: control operacional, control gerencial, y el planeamiento estratégico.

La perspectiva de las competencias principales se enfoca en el punto de quiebre de las responsabilidades. Esta perspectiva agrupa los procesos de negocio por su función, o más específicamente por sus competencias principales. Hay 3 grupos principales: Procesos del Núcleo del Negocio, Procesos de la Gestión del Negocio, y Procesos de Soporte al Negocio.

BPM se soporta sobre tecnología de información para automatizar tareas y dar agilidad a los cambios requeridos por la empresa. La tecnología que posibilita la implantación y adopción de BPM constituye una categoría nueva de sistemas informáticos denominada Business Process Management System (BPMS). A diferencia de los sistemas de información tradicionales basados en la gestión de datos, estos sistemas se especializan en la gestión de procesos de negocio. Un BPMS puede ser definido como un conjunto de utilidades de software para definir, implementar y mejorar procesos de negocio que cumplen con un grupo de características técnicas necesarias para aplicar el concepto de BPM.

Adoptar el Business Process Management tiene beneficios para la empresa. Es una característica natural en las personas entender un objeto o fenómeno a través de modelos. De esta manera, uno puede identificar visualmente los problemas, y los modelos pueden señalar mejoras previamente no visibles, mejoras necesarias para optimizar una situación. Esta lógica se aplica también a los procesos de negocio. El modelamiento de procesos en un negocio, o incluso a través de los negocios, puede traer inmediata identificación del problema y es una herramienta importante para la simulación de las eficiencias de ciertos procesos. Algunos de los beneficios de analizar y modelar los procesos de negocio son los siguientes:
1. Aumenta la visibilidad y el conocimiento de las actividades de la compañía.
2. Aumenta la habilidad para identificar cuellos de botella.
3. Aumenta la identificación de potenciales áreas de optimización.
4. Reduce tiempos de espera.
5. Mejora la definición de roles y funciones en la compañía.
6. Es una buena herramienta para la prevención de fraudes, auditoría, y para cumplir con regulaciones.

Lograr estos beneficios es resultado de la aplicación metódica de prácticas de gestión, de la implantación y adopción de formas de operar automatizadas y estratégicamente seleccionadas. Existe un Ciclo de Vida del Business Process Management. Este ciclo (genérico) consiste de:
1. Diseño del Proceso. En esta fase, los procesos “as is” que están en papel, son modelados electrónicamente en un sistema BPM (BPMS).
2. Configuración del Sistema. En esta fase se configura el BPMS y la infraestructura de sistema en la que se apoya.
3. Ejecución del Proceso. Los procesos de negocio electrónicamente modelados, son desplegados en el BPMS.
4. Diagnóstico. Con herramientas de análisis y monitoreo apropiadas, el analista de BPM puede identificar y mejorar cuellos de botella y potenciales vacíos causantes de fraudes, en los procesos de negocio.
Podemos concluir que el BPM es el entendimiento, gestión e innovación de procesos, alineados con la estrategia de negocio para asegurar la efectividad del proceso y crear valor a la cadena productiva de la empresa. Se lleva a la práctica integrando la estrategia los procesos y la tecnología, la cual emplea estándares de modelamiento para permitir una comunicación fluida y con menor esfuerzo entre procesos de negocio y las compañías del sector.
Elaborado por:
Héctor Meneses


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